De las corporaciones tech a la terapia: Entiendo tu mundo porque yo también estuve ahí.

«Sé lo que es sentir que el éxito tiene un sabor amargo. Durante más de 6 años, mi día a día transcurrió en el corazón de grandes corporaciones tecnológicas como TikTok y Accenture. Conozco de primera mano la presión de los objetivos, la velocidad de los mercados internacionales y ese agotamiento silencioso que te hace sentir que, aunque tu CV brille, tú te estás apagando.
Conozco lo que es estar luchando constantemente cuando vives fuera de tu país ( búsqueda de piso, buscar trabajo, amistades y un largo etc.). y lo agotador que es. 

Mi historia no solo se escribió en oficinas. Sé lo que implica reinventarse en un país nuevo, aprender idiomas desde cero (alemán e inglés) y construir un hogar en una cultura distinta a la propia. He vivido el desafío de equilibrar una carrera exigente con una vida personal multicultural, y sé que a veces esa balanza simplemente se rompe.

¿Por qué decidí dejar el mundo corporativo para acompañarte a ti? Porque descubrí que mi verdadera vocación no era implementar software, sino acompañar a las personas a ‘implementar’ cambios reales en sus vidas. Mi formación como Máster en Counselling Humanista Integrativo por el Instituto Galene y mis especializaciones en Arteterapia Gestalt y Técnicas Proyectivas me permiten ofrecerte algo que no encontrarás en un manual de recursos humanos: una mirada profunda, creativa y humana.

Mi metodología mezcla dos mundos:

  • La estructura y la eficiencia que aprendí en el sector SaaS (tecnología), utilizando herramientas como la Terapia Breve para que veas resultados en tiempos razonables (unas 10 sesiones).
  • La sensibilidad de las técnicas expresivas, como el trabajo con la Caja de Arena o el Arteterapia, para llegar a donde las palabras a veces no alcanzan.

No estoy aquí para analizarte desde la distancia. Estoy aquí para poner mi experiencia y mi formación a tu servicio, ayudándote a navegar el burnout, la crisis de identidad o el reto de vivir lejos de casa.

Hablemos de persona a persona. Sin etiquetas, pero con una estrategia clara para que vuelvas a sentirte el dueño de tu propia vida.»